Archivo de la etiqueta: Mariano Rajoy

2º Asalto

Pactar es ceder un poco

rajoy_pp

Mariano Rajoy sigue sin contar con ningún apoyo a su candidatura tras unas conversaciones en las que se ha confirmado el distanciamiento del PP con el resto de formaciones, a las que no ofrece medidas concretas

Lo intuyó Dámaso Alonso: Madrid es una ciudad de más de un millón de pactistas, pero sin tradición de pactos. Por eso los pactos no salen. Ya fallaron en la pasada legislatura y, si nadie lo remedia, la situación va camino de repetirse, aunque no a petición del distinguido público. El PP tiene claras las cosas: o se acepta que Mariano Rajoy sea presidente o habrá nuevas elecciones. ¿Qué ofrece a cambio? No se sabe. Dijo, eso sí, que debe haber un gobierno estable, pero se olvidó de explicar las acciones que acometería el ejecutivo para el que pide apoyo parlamentario. Sus portavoces hablan de matizar el programa electoral, e incluso de modificar la ley de educación, aprobada durante los años de mayoría absoluta contra todos los demás partidos y movimientos sociales. Pero eso es ofrecer la piel de un oso que no ha cazado y que no tiene medio de cazar: no puede aplicar su programa electoral porque carece de apoyos suficientes y, aunque Rajoy consiga ser presidente del gobierno, este tendrá que asumir las modificaciones que el Parlamento introduzca en las leyes que aprobó en su día en solitario (solo la laboral contó con los diputados de la entonces CiU). Mientras, visto que en la primera repetición el discurso del miedo a la inestabilidad y a Podemos le permitió crecer en número de diputados, Rajoy ha decidido insistir en la estrategia confiando en atemorizar a los que vieron sus fuerzas disminuidas.

Complicado acercamiento

Hay en la Cámara formaciones más afines a la derecha. En primer lugar, Ciudadanos (que el miércoles daba un giro a su estrategia al anunciar su abstención

El discurso exhibido por el PP hace que el acercamiento a los nacionalistas resulte casi imposible

en segunda vuelta), pero también el PNV o el Partit Demòcrata Català (PDC), que agrupa las cenizas de Convergència. Pero los populares han esgrimido el discurso del españolismo recentralizador con tal vehemencia que el acercamiento a ellos resulta imposible en el caso del PDC y muy difícil con los nacionalistas vascos, sobre todo porque en Euskadi habrá elecciones en otoño. Es cierto que el PNV ha sido siempre un partido de orden y que incluso su primera negativa fue educada, pero el acercamiento a cualquier nacionalismo periférico resulta indigesto para Ciudadanos, único partido que ha cuestionado el cupo vasco. Algo que ni siquiera el PP hace porque, como dijo en campaña el filósofo y candidato jeltzale Daniel Innerarity, “no conviene patear un avispero”.

El socio natural

Así las cosas, el probable aliado del PP es Ciudadanos. Sus dirigentes ya han entendido que su misión es encontrar la vía que facilite prestar sus votos al Partido Popular.Albert Rivera ha aprovechado estos días para trabajarse el discurso de modo que donde dijo que nunca permitiría (ni con el voto ni con la abstención) que Mariano Rajoy repitiera como presidente figure que había dicho todo lo contrario, naturalmente, por el bien de España. El problema es conseguir, como pretende, que le ayude el PSOE (aunque sea absteniéndose), de modo que Ciudadanos no quede como único apoyo a un PP con el que no quiere pactar nadie, entre otros motivos porque los populares no quisieron pactar nada durante los cuatro años en los que no les fue necesario. La insistencia de Rivera en que el PSOE debe colaborar en la investidura de Rajoy hay que entenderla como una acción en defensa propia: si Ciudadanos se convierte en la muleta del PP, con Rajoy al frente, sin compensaciones en una supuesta lucha contra la corrupción, su futuro puede quedar en entredicho. ¿Para qué dos partidos de derechas si el comportamiento es similar?

La papeleta del PSOE

El papel más difícil, sin embargo, es el de los socialistas. Aunque Pedro Sánchez sugiera que no habría terceras elecciones si no hubiera habido segundas, lo cierto es que el PSOE lo arriesga todo, tome la decisión que tome, tras un primer voto (al que Rajoy puso fecha en el 3 de agosto para aumentar la presión) que será necesariamente negativo. El líder socialista dejó muy claro que la obligación de encontrar apoyos para el gobierno del PP es del propio PP y no puede cargar a los demás con la culpa de sus incapacidades. Sánchez reiteró que el voto de los socialistas será siempre negativo, pero no por Rajoy, sino porque el programa del PP es incompatible con el del PSOE. Los socialistas no pueden conceder en modo alguno que Rajoy salga a la primera y solo muy a regañadientes pueden aceptar abstenerse en la segunda votación (o en la tercera, si fuera el caso) si obtuviesen claras contrapartidas que presentar a su electorado. Lo contrario sería el suicidio o la ruptura de un partido que, por otra parte, no está especialmente cohesionado.

Para permitir que Rajoy (u otro candidato del PP) sea el nuevo presidente del gobierno, el PSOE necesita concesiones de los populares. Concesiones de contenido: en educación, por supuesto, pero también en lo relativo a libertades (ley mordaza), en el modelo laboral (cambios en la contratación y en la negociación colectiva), en economía (financiación autonómica, fiscalidad y pensiones) y en asuntos aparentemente menores pero, al final, esenciales para la organización de la convivencia, como acabar con el sometimiento del poder judicial y de los medios de información públicos al Partido Popular.

El PSOE puede aceptar abstenerse solo si obtiene claras contrapartidas para mostrar a sus votantes

Es probable que Ciudadanos exija cambios en la ley electoral y nuevas medidas anticorrupción. En ambos casos podrá contar con Pedro Sánchez y sumar, además, el apoyo de Podemos, a quien los socialistas no querrán dejar el monopolio de la oposición. En el pasado el PSOE podría no haber sido receptivo a una reforma que afecte al sistema de representación electoral, pero tras el susto de las últimas elecciones los tres partidos pueden defender con argumentos una modificación que haga el reparto de escaños más proporcional a los votos reales. Menos partidario será, en cambio, el Partido Popular, gran beneficiado en el presente.

Buscar por esta u otras vías la colaboración de Unidos Podemos es esencial para los socialistas porque si un día quieren gobernar difícilmente podrán hacerlo solos, y no está claro que la derecha piense ayudarles. Nunca lo ha hecho. Por su parte, los partidos nucleados en torno a Pablo Iglesias, pasado el sarampión, tendrán que aceptar que en el Parlamento cabe algo más que el mero no a lo que hagan los otros. Y para eso necesitarán pactar. Los más cercanos y con mayores coincidencias programáticas son los socialistas.

raularias_four

Asunto sensible

Queda la patata caliente de la reforma constitucional. Rivera ha querido presentarse como el adalid de lo que él llama el “frente constitucionalista”. Eso tiene poco recorrido. Tan constitucionalista es quien defiende que la Constitución no se toque (o se toque poco) como quien propone (Unidos Podemos) modificarla respetando los mecanismos que la propia Constitución prevé. Y esta modificación tendrá que hacerse contemplando el problema territorial que se vive en Cataluña, donde la pasiva indolencia de Rajoy ha sido un maná para el independentismo. Los socialistas (o una parte de ellos) hablan de reforma federal; Unidos Podemos, de una España plurinacional. No todo parecen divergencias. Y también se abre aquí un campo donde exigir gestos al PP a cambio de permitir su gobierno en minoría.

Vistas las cosas, no todo está perdido. Nadie puede imponer sus proyectos a los demás. Queda la vía de la negociación y hasta, quizás, puedan alcanzarse acuerdos.

Por Francesc Arroyo, AHORA SEMANAL

IlustraciónRaúl Arias

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Queda para Rato

pp rodrigo

Fíjense qué honrado es el PP

Por Rosa Paz

Uno de los elementos del argumentario del PP que sus dirigentes tienen más interiorizado es aquel que consiste en repetir frases del estilo: “Fíjense ustedes si este partido combate la corrupción que la justicia investiga la Gürtel y el caso Bárcenas estando el PP en el Gobierno”. Lo dicen como queriendo dar a entender que el Ejecutivo podría impedirlo si quisiera y trasmitiendo la idea de que el poder político tiene la potestad de frenar a los jueces y no la utiliza. No la tiene, pero seguro que muchas veces lo intenta. Con estas afirmaciones, los dirigentes del PP no solo pretenden pasar por adalides de la honradez, sino que lanzan además un ataque directo a la imprescindible pedagogía democrática sobre la separación de poderes, de la que tan necesitado está este país.

Pero la realidad es la que es y los ciudadanos saben que el PP ha puesto todas las trabas que ha podido a la instrucción de los sumarios de la Gürtel y de Bárcenas y que los fiscales y los jueces han seguido adelante con ellos, como en su día hicieron con los GAL o los casos Roldán y Mariano Rubio, cuando el PSOE estaba en el poder. Poder que, por cierto, perdieron los socialistas precisamente por esas causas.

A la lista de escándalos del PP se ha añadido en los últimos días el descubrimiento de que Rodrigo Rato, el todopoderoso vicepresidente Económico del Gobierno de José María Aznar, se acogió a la amnistía fiscal de Montoro y está acusado por la Agencia Tributaria de fraude fiscal, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes. Las imágenes de su detención el pasado jueves dieron la vuelta al mundo, porque Rato es persona conocida por los medios de comunicación de todo el planeta, dado que a su condición de exministro y exvicepresidente del Gobierno de España une la de exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional.

pp corrupcion

Ha habido rumores sobre si Rato ha sido elegido por sus antiguos compañeros de partido como chivo expiatorio para frenar el desgaste social y electoral que les están causando tantos y tan graves casos de corrupción. Se dice que ha sido el Gobierno el que ha elegido la fecha del registro policial de sus viviendas y sus despachos y de su arresto durante 8 horas y que habría sido el Ejecutivo el que también habría avisado a la prensa para garantizar la conveniente difusión de la historia. Dudas que de momento no se despejan. Porque no se entiende qué beneficio le puede reportar al PP el estallido del caso Rato a cinco semanas de las elecciones. Salvo que se temieran, claro, que el juez podía ordenar el registro para la jornada de reflexión.

Habiendo sido Rato uno de los hombres más poderosos del PP junto con Aznar, Fraga y el propio Rajoy y siendo tan impactantes los hechos que le atribuye la justicia, no parece que de aquí al 24 de mayo se vaya a dejar de hablar de él. Ni aquí ni en el resto del mundo. Ni parece tampoco que el argumentario citado en el arranque les vaya a salvar de la quema, por mucho que el reaparecido Esteban González Pons lo utilizara el jueves para decir, sin el más mínimo rubor, que “si un partido como el PP no pone ningún obstáculo para que un icono como Rodrigo Rato pase por lo que ha pasado, algún crédito tiene que tener”. Eso es querer apuntarse un tanto sin haber hecho nada para merecerlo. No poner ningún obstáculo -que vayan ustedes a saber si lo ha puesto- es su obligación. Otra cosa habría sido haber denunciado a Rato o a Bárcenas o a Correa ante la Agencia Tributaria o ante la Fiscalía o ante el juez de guardia, eso sí que habrían sido ejemplos de lucha contra la corrupción.

@pazmacazaga

IlustraciónManel Fontdevila

Etiquetado , , , , , , ,

El anuncio de una muerte anunciada

cospedal viñeta

Cospedal abofetea en público a Javier Arenas

Por Antonio Avendaño

¿A quién se refería exactamente la portavoz de María Dolores de Cospedal cuando en la nota-bomba emitida este Viernes Santo hablaba de “los que perdieron en Andalucía”? No es preciso tener fuentes directas del PP en Madrid, Toledo o Albacete para adivinar que Carmen Riolobos, sin duda por indicación expresa de Cospedal, se estaba refiriendo a Javier Arenas. La guerra tanto tiempo latente entre la todavía presidenta de Castilla-La Mancha y el todavía líder de hecho del PP andaluz se ha convertido de la noche a la mañana en una guerra abierta. Aunque por persona interpuesta, Cospedal ha sacado las navajas, lo que significa que, esta vez sí, va a haber sangre.

INTRIGAS CONJETURALES

Para los analistas políticos no es fácil seguir la pista a las intrigas internas del PP porque todos sospechan que en realidad se trata de intrigas ficticias, o por lo menos de intrigas conjeturales: en el PP todo el poder se concentra en Mariano Rajoy, de manera que las sordas peleas entre las sorayas, los arenas y las cospedales han venido siendo hasta ahora como ese ruido de fondo que hacen los niños en las reuniones familiares: algo a lo que ningún adulto hace mucho caso… hasta que alguno de los niños empieza a llorar en serio.

Pues bien, Cospedal ha empezado a llorar en serio, y ello obligará a Rajoy a prestar atención a la chavalería, bien sea enjugando las amargas lágrimas  de Cospedal bien dejándola con su llantina hasta que se le pase.

andal comic

El origen del odio viene de lejos, pero habría tenido su culminación más elaborada hace cosa de un año, con ocasión del sorpresivo nombramiento de Juan Manuel Moreno como presidente del PP de Andalucía, en contra del criterio de Cospedal, cuya apuesta era José Luis Sanz, que tampoco era por cierto una gran apuesta teniendo en cuenta que el Tribunal Supremo puede en cualquier momento confirmar su imputación por prevaricación.

No es probable que Sanz hubiera mejorado mucho los pobres resultados del candidato de Arenas y la vicepresidenta Santamaría, pero eso ahora no importa. Moreno ha sido un fracaso y Cospedal quiere sangre. Y no tanto la sangre de Moreno, que no es una sangre demasiado importante, como la sangre Arenas, que sí que lo es.

VERDUGOS NATURALES Y DE LOS OTROS

Pero si Cospedal quiere sangre, que sepa la número dos del PP que Mariano Rajoy no se la va a dar. Al menos no ahora. Otra cosa bien distinta es que logre conservar el poder en Castilla-La Mancha tras el 24-M: si tal cosa ocurre, Rajoy no podrá negarle nada de lo que le pida, en cuyo casoel destino de Javier Arenas quedaría, paradójicamente, en manos de los votantes manchegos. Habría ahí una cierta justicia poético-electoral, pues lo que no consiguieron sus verdugos naturales, que son los andaluces, lo conseguirirán esos verdugos sobrevenidos que serían los manchegos.

Ahora bien, si Cospedal no renueva cargo en Toledo la difunta será ella: una difunta perpleja que no podrá dejar de preguntarse por qué su enemigo íntimo Javier Arenas ha seguido tanto tiempo vivo -hibernado pero vivo- después de perder tantas veces mientras que ella estaría muerta tras perder solo una. La respuesta es: porque Arenas sí es un líder y Cospedal no lo es.

UN TIPO DURO DE PELAR

El PP andaluz esta huérfano desde que Arenas se marchó en 2012; ni Juan Ignacio Zoido primero ni Juan Manuel Moreno después han sido verdaderos sustitutos. Ninguno de ellos tiene madera de líder. ¿Que qué es un líder? Alguien a quien la gente sigue queriendo aunque pierda elecciones. Arenas tiene ese don pero sus sucesores, no. Por eso es un tipo duro de pelar.

No obstante y digan lo que digan Cospedal y Riolobos, quien esta vez ha perdido en Andalucía no ha sido Javier Arenas. Esta vez no. Ni, por supuesto, Moreno Bonilla. Quien ha perdido ha sido el PP, es decir, quien ha perdido ha sido Mariano Rajoy y solo Mariano Rajoy, a quien el 22-M ha sumido en una debilidad que no se le conocía desde su derrota de 2008, cuando Esperanza Aguirre y Pedro J. Ramirez intentaron acabar con él pero finalmente logró salvarse gracias al apoyo de Francisco Camps y Javier Arenas.

Si, como el 22-M, también el 24-M es un desastre para el PP, Mariano Rajoy no estará en condiciones de matar a nadie porque el muerto será él.Se cerraría en ese caso el ciclo infernal de cuatro años que se inició en 2011 con la injusta derrota de tantos alcaldes socialistas por culpa de Zapatero y concluiría en 2015 con la no menos injusta de tantos alcaldes populares por culpa de Rajoy.

LA TRAMPA

El presidente hizo trampas en 2011 al afirmar una y mil veces que la culpa de la crisis era de Zapatero y ahora aquellas trampas se vuelven contra él, pues, según aquella lógica despiadadamente ventajista, la culpa de que la crisis siga existiendo cuatro años después es ahora suya. Naturalmente, ni hace cuatro años la culpa era de ZP ni ahora lo es de RJ, pero tanto entonces como ahora alguien tenía que pagar por ella y quien paga suele ser el que gobierna, ya sea en España, en Francia, en Grecia o en Portugal. No pagan los gobernantes, pagan los gobiernos.

A todo esto, ¿qué va a pasar con Moreno Bonilla y con el partido en Andalucía? La pregunta sería importante si no hubiera otra todavía mucho mas importante pendiente de contestación, y es: ¿qué va a pasar con Mariano Rajoy y con el partido en España? La primera pregunta no puede tener respuesta mientras que no la tenga la segunda. Y la segunda no puede tenerla antes de las elecciones del próximo 22 de mayo. La sangre fácil que exige Cospedal no va a ser posible de momento. Y puede que cuando sea posible no le sirva ya de nada porque para entonces puede que todos estén muertos.

Ilustración– Por Bernardo Vergara

 

Etiquetado , , , , , ,

Esto no es ser de derechas

rajoy mentira

La vergüenza nacional

Por el poeta Luis García Montero

Después del debate oficial sobre el Estado de la Nación, más hueco que lleno de sustancia en su teatro parlamentario, los ciudadanos nos enfrentamos doloridos y estupefactos a la verdadera realidad de la vergüenza española. El PP está llevando la situación del país hasta unos límites de descomposición e indignidad difícilmente soportables. Aunque es grave ser el hazmerreír y el sainete de la comunidad internacional, mucho peor es soportar el aire cotidiano de la vida interior, la tristeza de volver con paso acelerado a la España del caciquismo, la prepotencia y los desmanes. Parece que la historia no va a acabar nunca con la avaricia y el deshonor del ruedo ibérico, la corte de los milagros y el cortijo de la escopeta nacional.

Ordenemos algunos síntomas del esperpento hispánico:

– Se publica la grabación de una entrevista entre Ignacio González, a día de hoy Presidente de la Comunidad de Madrid, y José Manuel Villarejo, uno de los inspectores de policía más subrepticios de nuestra historia reciente. La conversación tiene como centro la existencia de un Ático de lujo en Estepona, regalado al político madrileño a través de una turbia operación de ingeniería económica. El político pretende que no salga a la luz este escándalo.

– Del descaro se pasa al encarnizamiento. Las antiguas relaciones de camaradería entre el inspector y el político se convierten en una guerra feroz por la supervivencia. Ignacio González acusa de chantaje al policía y el policía se defiende denunciando el intento de entorpecimiento de las investigaciones.

– El País publica que el inspector Villarejo participa en 12 sociedades con 16 millones de capital. El policía vuelve a defenderse a través de Información sensible, una página web dirigida por su mujer. Denuncia que sufre una campaña de desprestigio promovida por la Casa Real. Está envuelto en la investigación de unas presiones, muy subidas de tono y de amenazas, que los servicios de inteligencia del Estado han hecho sobre la princesa Corina para que vuelva al lecho del Rey. La princesa Corina es la famosa amante que acompañaba a su majestad cuando se rompió la cadera mientras cazaba elefantes en Botsuana.

– El juez Pablo Ruz pide por segunda vez a la Agencia Tributaria un informe sobre la deuda que corresponde al PP en relación con las donaciones de empresarios anotadas en la caja B por el tesorero Luis Bárcenas. ¡Obras son amores y comisiones!

– El Ministerio de Hacienda, tan aficionado a hacer uso indebido de la información privada para desacreditar a sus adversarios políticos, decide en este caso guardar silencio y obstaculizar la labor de la justicia. La Oficina Nacional de Investigación del Fraude hace mutis. El juez insiste porque la diligencia solicitada es “útil, necesaria, idónea y posible para el total esclarecimiento de los hechos”. Pero el Gobierno de España lleva años dedicado al total oscurecimiento de sus delitos.

– El partido que Gobierna España propone como candidata a la Alcaldía de Madrid a Esperanza Aguirre, una política que se encuentra en el centro mismo de todas las tramas de corrupción que han degradado la vida institucional madrileña. En la cárcel, imputados, investigados, tiene a sus máximos colaboradores. Por si faltaba una guinda, doña Esperanza se dio a la fuga cuando un guardia municipal quiso ponerle una multa, arrollando sin miramientos al guardia y a su moto. Si esto es grave, más grave parece que un juez no viese delito en el acontecimiento.

– Madrid es una Comunidad en la que se producen unos 80 desahucios al día, unos 29.000 al año. Como las autoridades competentes no están muy dispuestas a buscar soluciones de carácter social, la Delegación del Gobierno se dedica a criminalizar a los movimientos antidesahucios. Una acción de protesta pacífica en la Junta de Distrito de Moratalaz llega a considerarse una grave agresión contra las Instituciones del Estado. Se desata una redada nocturna en los domicilios con aparato y armamento policial, una operación propia de la lucha contra el terrorismo.

– Se prohíbe un concierto de rock programado para el fin de semana en Madrid sin más justificación que la voluntad de reprimir y con el interés de establecer una atmósfera de Estado de excepción franquista para las próximas elecciones.

Cosas de órdago a la grande y de tristeza íntima. Son algunos acontecimientos en los que se mezcla de todo: la corrupción económica, la falta de escrúpulos políticos, los policías tocados, los jueces consentidores y la violación de los derechos cívicos. La España de charanga y pandereta, la España de la corte de los milagros, la España de Jarapellejos vuelve a imponerse con las mentiras, los silencios y las cloacas del PP en Madrid. La luz del amanecer cae todas las mañanas sobre la conciencia como un grito de desolación y de rabia. Los que van de españolistas nunca han respetado a España. Esto no es ser de derechas… esto es otra cosa.

Etiquetado , , , , ,

La pérdida de papeles de Rajoy

rajoy azul

Adiós, adieu, goodbye, ciao, auf wiedersehen

Por Maruja Torres

Lo que vimos en el Hemiciclo no fue sólo a un presidente del Gobierno a quien la oposición, cual gota malaya, fue sacando de sus casillas, como han divulgado acertadamente los medios, tan poco habituados a verle perder sus flemas y otros humores. Lo que también vimos fue al soberbio, despreciativo, elitista y muy peloteado y aclamado por los suyos Mariano Rajoy, tratando por fin a la oposición, de viva voz y ya no sólo mediante ausencias y huidas, tal como ha venido tratando a los españoles desde que empezó a mandar.

Aquel hombrón torpe e inseguro que salía del helicóptero sin dar la vuelta al ruedo y con los pelillos alborotados, aquel comedido funcionario que sustituyó a Rato en el último momento en los designios de Aznar –y eso porque a don Rodrigo le dio por romper con su santa, lo que a Botella le sentó como un crucifijazo–, aquel obediente Hijo del Dedo del Amo, ha ido recuperando, quién sabe si formando, su verdadera personalidad: a costa de nosotros, los ciudadanos degradados a súbditos. Lo ha hecho hasta convertirse en ese tipo arrogante, de audaz mediocridad, crecido sobre nuestras carencias y alentado por su propia sordera, ese individuo desabrido del que hemos tenido constancia en su última -es de desear- comparecencia parlamentaria como líder de un Gobierno que nos ha desgarrado las tripas gracias a su mayoría absoluta.

Tanto tiempo acostumbrado a que a su entorno le gusten sus pedos, engolfado en el aroma de sus propias mentiras, se le fue el oremus y le embargó esa ira típica del secundario sin más talento que el de sobrevivir pero venido a más por sustituciones del azar y descoyuntadas coyunturas históricas. Tanto ímpetu mostró ayer para mandar a su casa al actual líder de la oposición y descalificar a todos los otros, que tuvimos que frotarnos los ojos, oh, no, simplemente tuvimos que volver a mirar sus fotos con Merkel haciendo el Camino de Santiago, para recordar lo fundamental de su verdadero carácter: su capacidad de sumisión ante el poderoso. Algo que le define tanto como su recochineo en la jodienda del de abajo. Tierno con las espuelas, duro con las espigas.

Destinado a que sus palabras se pierdan –más allá de la puerta de la Cámara, de la Puerta de Toledo y de la Puerta de Alcalá– como orines en el desaguadero (fin de la cita escatológica), de sus postreros rejones apenas quedará el frío recuerdo de la ceniza de sus puros caída sobre la contraportada de un Marca atrasado. Seguirá existiendo en nuestro país una derecha heredera del franquismo, repensada para el neoliberalismo y aliada con los poderes fácticos, la inventora de FAES y otras fundaciones, pero el capataz será ya otro –y de nosotros dependerá su poder–, y el de hoy, casi de ayer, evocará hazañas desde su puerta giratoria o desde sus conferencias bien pagadas -supongo que en su nivel se valora mucho el efecto adormidera-, y recordará que lo hizo mejor, que es lo que hacen los ex presidentes, además de trincar por ser jarrones chinos.

De hecho, todo lo de ayer contenía aires del odioso ayer, de trámite final desesperado, con el animoso Sánchez emulando a lobezno y un Garzón merecedor, en mi opinión, de echar su discurso en la calle y en las plazas, que es donde debe reverdecer el Parlamento. Y la libertad.

rajoy mentira

Etiquetado , , , , , , , , ,

Bakerantza

prison peace

De paz por presos, a paz por nada

Por José María Calleja

Hubo un tiempo, primeros noventa, en el que los presos de ETA reivindicaban su derecho a cumplir íntegras sus condenas. Un tiempo de grasiento dominio de lo colectivo, en el que las soluciones individuales eran traición. Un tiempo de calor de establo, cuando creían aún en la victoria, y los presos de la banda soñaban con una amnistía triunfal y para todos a la vez.

Los abogados de la banda decían a los presos que se negaran a acogerse a las vías individuales de redención de penas, que les hubieran puesto en la calle sin agotar la condena. El miedo que ETA sembraba en toda España a base de asesinatos, también paralizaba a los presos disidentes, que no se atrevían a salir del rebaño por temor a que la banda les asesinara —como le ocurrió a Yoyes— o por miedo a sufrir rechazo social al volver al pueblo, unidad de medida de pureza revolucionaria.

Si en los años noventa un miembro de la banda hubiera dicho que los presos de ETA tenían que reconocer el daño causado, asumir la ley penitenciaria de un Estado calificado por ellos como opresor, romper el colectivo de presos y recorrer una vía individual pequeño-burguesa para acogerse a los beneficios penitenciarios y salir a la calle, los mismos que hoy han reconocido todo lo anterior, le hubieran asesinado.

La historia de la banda terrorista ETA es la historia de una organización que se ha pasado la vida matando y llegando tarde. Matando también a los miembros de la propia banda (asesinato de Pertur) que llegaron con antelación a las conclusiones en las que hoy están los que han hecho durante años del asesinato una forma de vida.

Kepa Pikabea —24 asesinatos, dos secuestros, 30 años de cárcel en su currículum, expulsado de la banda—, reconoce que la estrategia de asesinar ha sido “inhumana y cruel” y que “hemos cometido muchos actos contra la dignidad humana”. (La luz al final del túnel– ‘Bakerantza’, documental de Eterio Ortega). Al final, cuarenta años de crímenes, secuestros, extorsiones, siembra de odio y miedo, no han servido para nada, decimos cada vez más.

Es duro el balance político y el balance personal. Después de asesinar a diez, quince, veinte personas, después de pasar más de media vida en la cárcel, se llega a la conclusión de que todo eso no ha servido para nada, de que Euskadi podría estar en el mismo nivel político que tiene hoy sin haber apilado casi mil cadáveres.

La reciente declaración del colectivo de presos etarras supone un certificado explícito de la derrota de la banda. Dos años después de que la dirección de ETA anunciara, en octubre de 2011, que no se producirían más asesinatos y asumiera su derrota, lo hacen ahora sus propios presos. Posiblemente, esta declaración se produce también porque hoy la banda esta encarcelada y solo unas decenas de etarras están en la calle, esperando a ser detenidos.

ETA ha pasado, en pocos años, de negarse a aceptar paz por presos, porque exigía la independencia y creía que la lograría doblegando al Estado, a la paz sin libertad para los presos. Medio millar de miembros de ETA siguen en la cárcel sin que ETA haya logrado ni uno solo de sus objetivos. Ni uno.

En unos años hemos pasado del Amnistia Osoa (Amnistía total), al “sálvese quien pueda” de las medidas individuales, a una reinserción que se promueve y que ya no se califica de traición. Lo colectivo ha dejado paso a lo individual. Todo ello sin la menor concesión política por parte del Estado. Todo ello sin haber logrado ni un solo punto de la manida alternativa KAS, los mandamientos por los que ETA asesinaba —¿se acuerdan?— y que ahora ni los propios etarras se atreven a mentar para no caer en el ridículo.

A la otrora denominada “vía armada”, reclamada con orgullo por generaciones de etarras como necesaria, urgente y revolucionaria, se la despacha ahora con un escueto “método” que, si bien no reconoce la dimensión del destrozo, huye de la retórica liberadora y asume implícitamente el fracaso.

ETA presos map

Lo que hizo ETA (p-m) en los años ochenta: negociar la vuelta a España de sus integrantes, organizar la rendición, incorporarse a la política renunciando a usar la violencia, —todo ello sin haber alcanzado ni uno solo de sus objetivos—, lo está haciendo ahora ETA (m) ¡con treinta años de retraso! Con treinta años de retraso y después de haber ensangrentado el país. Este es su nefasto balance. No deja de ser significativo que Arnaldo Otegi, que fue de ETA p-m, esté ahora proponiendo el fin de la violencia desde la cárcel.

Estamos a un rato de que ETA entregue sus armas, un gesto que tendrá un efecto simbólico y supondrá otro reconocimiento de la liquidación por cese del negocio de matar. Será otro certificado más que acreditará, como lo ha hecho el comunicado de los presos, que ETA se rinde sin conseguir ni uno solo de los objetivos por los que hace más de cuarenta años empezó a asesinar. Será otro gesto que acreditará el final de la violencia, un paso más en una banda que, después de cuatro décadas de asesinatos, solo ha conseguido muerte, terror y sufrimiento.

TXORIA TXORI

Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo.
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik…
txoria nuen maite

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo…
yo lo que amaba era un pájaro

Música- Mikel Laboa y El Orfeón Donostiarra

Ilustración- Emiliano Ponzi

Humor- Peridis

eta rajoy

+ info- en Euskadi en PAZ

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Condicionales

“Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo»

                  José Ortega y Gasset, ‘Meditaciones del Quijote’, 1914

españa paragüas

El país del `como si´, el maquinista y su circunstancia

Por Ernesto Ekaizer

En la medianoche del pasado viernes, día 26 de julio, en el recién estrenado programa El dilema, en ETB 2, el periodista Juan Carlos Etxeberria solicitó a los invitados al debate sobre El caso Bárcenas,una rápida opinión sobre el accidente ferroviario en Santiago de Compostela, a saber, si el tema se quedaría en el maquinista o si iría a más.

La mía, la primera requerida, fue que el tema iría a más. Si el accidente del Metro de Valencia acaba de ser reabierto a raíz de la investigación periodística del programa Salvados que dirige Jordi Évole, ello será un acicate para que en este caso la indagación sea profunda en lo inmediato y no se cierre en falso como aquella.

Y ello exige, apunté, analizar el hecho de que ha habido, probablemente, por parte de dos administraciones, las de Zapatero y de Rajoy, responsabilidades en un peculiar trazado y  seguridad ferroviaria. Ya que en rigor, lo que parece un accidente del AVE en realidad no es del AVE sino de otra cosa híbrida más parecida a una chapuza nacional. ¡Ay la Gran Crisis!

Tanto en este intercambio de impresiones sobre el accidente como en el de Bárcenas, hubo una interesante polarización de opiniones. Simétrica, podríamos decir. Una mayoría de participantes se inclinó por profundizar el análisis de  lo que orteguianamente podríamos llamar “el maquinista y su circunstancia”.

Y en el caso Bárcenas, también ocurrió algo parecido. Se trataba de examinar a Bárcenas y su circunstancia, esto es, sus presuntos delitos, por un lado, y la presunta financiación ilegal del PP a la luz de la declaración del ex tesorero del 15 de julio de 2013, cuya transcripción judicial completa se conocía ese mismo día viernes 26 de julio, y del pago de dinero sucio (sí, sucio, por provenir de donativos presuntamente ilegales, según los indicios existentes) a la cúpula del PP y en negro (sí, negro por la inexistencia de retenciones sobre lo que se entrega a la cúpula ni su declaración a Hacienda por parte de los beneficiarios de los sobres).

Ya en el debate sobre Bárcenas, señalé que aquellos que quieren ver sólo al maquinista como el malo de este trágico y luctuoso accidente, también ven a Bárcenas a través del mismo cristal, pretendiendo hacer oídos sordos a su confesión.

Aquellos medios de comunicación que han sido portavoces de las declaraciones de Bárcenas durante más de cuatro años y de su completa inocencia ahora le atacan como mentiroso.

En realidad, están ahora en la misma posición que estaban. Porque su referencia no es Bárcenas. Su referencia es el PP. Y este partido y su presidente, Mariano Rajoy, han defendido incondicionalmente a su ex tesorero nacional dentro y fuera del caso Gürtel, hasta el intercambio de SMS que termina con las advertencias de Bárcenas a Rajoy el 14 de marzo de 2013. Ahora, para este partido, Bárcenas es el enemigo. Como para los medios de comunicación que antes lo trataban como amigo.

Bien. Esta mañana de domingo, al leer al columnista José Luis González Quirós en El Confidencial, me he retrotraído a la medianoche del viernes 26 en el estudio de ETB 2 en San Sebastián.

“Los que se pregunten por fallos del sistema, del trazado, del diseño del tren o de la política ferroviaria son unos antipatriotas, con Rajoy o con Zapatero, que tanto da”, ironiza.

Y al hablar del exceso de velocidad, añade: “Por si faltase algo para cerciorarnos del “crimen del maquinista” se ha revelado que presumía de ir deprisa, sin respetar los radares, cuando todo el mundo sabe que los trenes de alta velocidad han de ir lentamente para enlucir el paisaje. La velocidad es un argumento moral en España, constituye por si sola un exceso, de manera que no ha resultado difícil diagnosticar a ojo de buen cubero las causas del descarrilamiento. Este modo de enjuiciar es muy típico de nuestra cultura política, siempre hay un culpable al final de la cadena, nunca al principio, como con Bárcenas, por cambiar de tema”.

Ya EL PAÍS ha puesto algunas cosas en su sitio al denunciar, en un editorial publicado el pasado sábado, día 27 de julio, que casi tres días después de la tragedia ni los presidentes de Renfe y Adif, ni la ministra de Fomento se habían sentido aludidos hasta el punto de convocar una conferencia de prensa para hablar del asunto.

Pero es que vivimos en el “país del como si”.

En un país “como si” fuera transparente, porque tenemos una ley de transparencia a punto de salir adelante.

En un país donde el presidente del Gobierno va a comparecer el próximo jueves, día 1 de agosto, en la Cámara “como si” fuese a petición propia.

Todos, en cambio, sabemos la verdad: habrá de ser la comparecencia a “petición ajena”, incluida la opinión publicada internacional, más evidente de la historia parlamentaria española.

Y, por fin, en un país en el que ha habido un accidente “como si” fuese un siniestro en la red de AVE, de alta velocidad, cuando en rigor lo ha sido en un sistema híbrido que en el lenguaje liso y llano deberíamos llamar chapuza.

Es que en el planteamiento original, según constaba en el Plan Galicia de finales de 2002, la “compensación”, quizás por los errores de gestión, de fondo y de forma, en el accidente del  Prestige, se trataba de llevar el AVE a Galicia.

Sin embargo, con la Gran Crisis y otras prioridades, lo que conseguimos es una especie de un Frankenstein de AVE, un híbrido, en el cual se suceden tramos ultramodernos en rectas muy importantes del trayecto y restos de la vieja red de ferrocarril.

Esto es lo que hay.

Ese fue el criterio.

La justificación: la Gran Crisis. Y así se puso en marcha la red.

Un criterio que busca la imagen. La de que teníamos una línea “como si” fuera de alta velocidad toda ella. Pero si el sistema de alta velocidad mutaba justo antes de la estación de Santiago (7 km), el mecanismo de freno, el ERTMS, solo le sobrevivía 3 kilómetros adicionales ya que se inhibía a 4 km de la ciudad, en el kilómetro 80.

Y lo que ha pasado ocurre bajo la acción del otro sistema, que no es el del AVE, sino el del llamado ASFA.

El lunes día 22 de julio de 2013, tres días antes de la tragedia, el periodista Antonio Nespereira, del diario La Región, de Ourense, titulaba su información así: “Un AVE a ritmo de titulares”.

Escribe: “La hemeroteca saca pocos brillos y sí muchos colores a políticos de todo signo que cubrieron el expediente anunciando fechas imposibles, trazados inconcretos y, en muchas ocasiones, presupuestos irreales. El ritmo de las obras del AVE que algún día unirá Galicia con la Meseta se ha ralentizado en varios tramos de Ourense en las últimas semanas, como evidenció este periódico en días pasados, con lo que la última promesa de que la gigantesca infraestructura estará lista en el 2018 puede poner en evidencia al autor o autores del envite”.

En su crónica, el periodista recuerda la inauguración “del AVE”.

“El 10 de diciembre del 2011, ya como presidente de Asturias, Cascos fue invitado a la inauguración del AVE Ourense-Santiago-A Coruña y dijo que ‘ lo que se ha hecho aquí hoy es un paso muy importante que tiene que continuar hasta completar la integración de la red ferroviaria española y la gallega en la red internacional europea’.”Todos estos detalles son una buena descripción del “país del como si”.

caja nera

Si no abordamos la circunstancia, más allá de los errores que haya podido cometer el maquinista, no vamos a evitar que tragedias como la de Santiago vuelvan a ocurrir.

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , ,

Lo que queda de Esperanza

Una de las actitudes más hipócritas de esta vida es la necesidad de elogiar al muerto y decir que en el fondo era buena persona por muy malvado que haya sido. No es el caso de Esperanza Aguirre, no porque sea buena persona sino porque, por fortuna, no se ha muerto. Solo ha dimitido, que para muchos es peor.

Es lista, pero no se le recuerda ni un apunte hacia lo socialmente justo.

Ha sido un compendio de un populismo fascistoide, usó del nepotismo descaradamente, ha mentido de modo permanente, hasta en las cifras de déficit, financió sin límite una televisión tendenciosa, manipuladora y en ruina, se hartó de nombrar a dedo, como últimamente los profesores de inglés, despreció a los sindicatos hasta las humillaciones más burdas y groseras, políticamente se vistió de desvergüenza, de ambición y de escasa cultura, incapaz de pulirla, no tiene más ideología que la del poder, se aprovechó del pucherazo, representó a su clase social aristocrática y distinguida, fue moderna figura del caciquismo español, dañó a los débiles y clases menos próximas a ella, nos dejó el regalo ‘edificante’, según su amigo Rouco, de Eurovegas, fue paternalista, chulapa en La Florida, en su famoso viaje a India huyó por pies y calcetines dejando tirados a varios acompañante debajo de la cama, fue desleal con el que no tiene poder, machacó la sanidad, la educación, a los inmigrantes, a los abogados de oficio, se aprovechó de la debilidad de la gente anulándolos con su zarpa terrible e implacable. No puedo más…

Aguirre representa la vuelta a la España que dejamos atrás hace 40 años.

Nacionalista española

Por José María Calleja

Fue un programa de televisión el que convirtió en personaje a Esperanza Aguirre. “Caiga quien Caiga” hizo una de las mejores campañas a favor de un político al pretender denostarla. Los intentos reiterados por hacer chanza de las lagunas en la formación de la política madrileña, el sacar punta de sus errores, el publicitarla todas las semanas ante los espectadores con sus frases chocantes, sus lapsus y sus despistes, lograron convertir a una política entonces casi desconocida  –año 1996, primer gobierno de Aznar–,  en un personaje político. CQC hizo de Aguirre un personaje famoso y del que todo el mundo hablaba.

Ahora Esperanza dice que se va.

Si nos atenemos a las palabras de la propia Esperanza, su dimisión se explica por su enfermedad, “presuntamente curada”, pero no solo por ella. Es una decisión largamente pensada por Aguirre que ha cogido por sorpresa a la inmensa mayoría de los dirigentes del PP y que, lejos de representar un alivio para Rajoy  –enemigo que huye…–, supone un problema añadido para silente Rajoy, al que ya solo le queda que le prohíban ver el fútbol.

Esperanza Aguirre ha sido una política nacionalista española, intolerante y sectaria hasta lo despectivo con los que no pensaban como ella y que ha levantado pasiones entre sus votantes y odios entre sus detractores. Aguirre ha practicado una especie de liberalismo prusiano, que le llevaba a pedir menos Estado y menos impuestos y a la vez crear un aparato político y propagandístico de corte soviético a cargo del erario público. Aguirre necesita clasificarlo y controlarlo todo, mandar, y ha hecho de su vida publica una búsqueda con ahínco de adictos y enemigos, en los que incluye a los pocos indiferentes que su hacer dejaba.

Los antecedentes inmediatos del abandono de Aguirre son el rechazo a la decisión del Gobierno de Mariano Rajoy de excarcelar al etarra Bolinaga; los remotos tienen que ver con sus maniobras para descabalgar del liderazgo heredado del PP a Mariano Rajoy, contra el que intrigó en connivencia con potentes baterías mediáticas para las que ella era su lideresa. En los últimos tiempos, a su de por sí desinhibido discurso político de radical nacionalismo español, le había añadido algún punto más de temperatura.

Es posible que Esperanza se haya cansado de si misma; que, como tanta gente que pasa por una enfermedad o situación límite, haya decidido vivir la vida de otra forma; es seguro que no estaba a gusto con la política que hacía Rajoy; así en la subida del IVA, impuesto contra el que ella recogía firmas, como en política antiterrorista, contra la que tendría que haber convocado ya alguna manifestación, como hizo cuando los socialistas gobernaban. Últimamente, Aguirre era abucheada de manera sistemática en actos públicos y evitaba bajarse siquiera del coche para eludir los reproches de la calle.

Aguirre, persona muy mal hablada, ha creado un aparato de palmeros que la aplaudían con pasión, hiciera una cosa o su contraria, no solo en el medio público que controlaba de manera franquista, pero eso ya no bastaba ante el estado de indignación de los ciudadanos. Esperanza Aguirre hablaba de los comunistas como hablaban los franquistas y es de esos españoles que debió sentir que el Régimen de Franco permitía vivir en una excelente placidez… a los buenos españoles. Llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid de manera irregular, después de una maniobra de dos presuntos corruptos que no votaron al partido en cuyas listas iban y que dejaron así abierta la puerta al triunfo de la hoy dimisionaria. Deja de heredero a Ignacio González –odiado por Rajoy– sobre el que pesan sospechas de presunta corrupción y que no tendrá, ni de lejos, el tirón que entre el electorado de la derecha madrileña y española tenía Aguirre.

Que le vaya lo mejor posible en su vida personal, en su salud, pero que quede claro lo que esta política ha sido y representado.

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , ,

R

El Rescate conlleva recortes y termina en recesión.

Rajoy es el profeta de las malaventuranzas.

A los bancos que han malversado los fondos de sus clientes, se les recompensa con el dinero de todos. Y a los parados que cotizaron cuando tenían curro, para moverles a buscar un empleo chungo y mal pagado se les mangará al menos dieciocho meses de lo que es suyo. A este paso, la jubilación quedará reducida a cinco años, para animar a los viejos a espicharla y así ahorrarnos hospitales o excursiones del Imserso.

Robin Hood no existe. Bobín, sí.

Subimos el IVA para que baje el turismo y suba el fraude. Privatizaremos la Renfe, que es lo único que funciona en este país. Puestos a elegir, frente al “que se jodan” de la niña de Fabra, prefiero el “manda huevos” de Federico Trillo. “¿De qué se ríe, señor ministro, de qué se ríe?”, que diría Mario Benedetti. Nos prometen pobreza y les compramos la moto: “Pobre es aquel que necesita demasiado”, dijo en la cumbre sobre sostenibilidad de Río, Pepe Mújica, el presidente de Uruguay.

Habría que pensar qué es realmente lo más recomendable. Si elegir entre ‘lo malo o de lo malo lo peor’. Lo malo es no decir la verdad desde un principio.

Pobre pueblo español, tan silencioso y obediente. Vibra de patriotismo cuando gana La Roja, pero enmudece cuando su gobierno le miente y le traiciona.

La prima toca máxicos históricos mientras el fortín del Congreso cierra por vacaciones.

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Etiquetado , , , , , , , , , ,

Vivir por encima de…

Solo hay dos futuros para Europa y cualquiera de los dos llegará pronto.

O Alemania quita el freno de mano y permite una verdadera unión económica que garantice la solvencia de los países miembros y de sus sistemas financieros; o el euro se rompe, vuelven la peseta, el dracma, la lira y el marco, con unas consecuencias durísimas para todos, también para el estado germano.

Hace falta que los países del sur cumplan con sus cuentas públicas, pero también una Europa solidaria con un Tesoro común que proteja al euro: el que circula en Berlín y el que guardan en el colchón los aterrados atenienses. No queda ya ni mucho tiempo ni muchas más salidas. Si Alemania no permite otras políticas, tras el fracaso del rescate parcial a España viene el rescate completo.

Y tras España, la siguiente en caer es Italia.

Un dosier para Merkel y Lagarde

Por Elvira Lindo

Hace tres años escribí en esta misma columna en la que estoy sentada (si me pusiera en pie, daría un mitin) que antes de la crisis yo tiraba las páginas ocres de los suplementos de economía a la papelera. Despeluchaba el periódico como se despelucha un pollo antes de llegar a casa. Exageraba, como pueden imaginar, pero detrás de cada exageración se atisba la verdad, y lo cierto es que las páginas de economía me daban pereza. O perezón, que describe mejor la galbana dominguera. Llegó la crisis, y una se sentó, como se sentaron muchos de ustedes, pertrechada con las gafas de ver (como antes se decía) para ilustrarme sobre lo que nos estaba pasando y sobre lo que nos quedaba por pasar. En un principio me sentí motivada, por aquello de que la dichosa manía de racionalizarlo todo conduce a pensar que la información es el primer paso para el hallazgo de soluciones, pero una vez que los analistas nos han dejado claro que los economistas llevan camino de encabezar el ranking de diagnósticos garrafales y predicciones incumplidas, y una vez que se nos ha contado que algunos de ellos, muy notables, han sido cómplices de la situación en la que nos encontramos aliándose con la perversión financiera, ya no leo las páginas ocres con el ansia de encontrar información que incluya un halo de esperanza; todo lo contrario, lo que siento yo, lo que usted siente, es zozobra y temor. Incluso los artículos del laureado

Krugman me han empezado a dar susto: aun estando de acuerdo con él en lo esencial, que las sociedades ahogadas por las deudas no tienen posibilidad de recuperación, me espanta cada vez que le leo la palabra corralito, y pienso que, sabiendo como él sabe que esta puñetera economía se basa en la confianza y en la especulación, amenazar con corralitos es añadir tres barrotes a la valla en la que podríamos vernos acorralados. Un amigo economista me decía el otro día que los premios Nobel son muy peligrosos, por cuanto provocan demasiada fe en los lectores. Digo yo que entre el catastrofismo de Krugman y el optimismo insensato que mostró Rajoy cuando le concedieron el ya denostado préstamo tiene que haber un clavo ardiendo al que agarrarse.

En los últimos tiempos procuro centrarme en la sección de Sociedad. Al menos me informa de cómo afecta a los seres humanos la puñetera economía. Inmigrantes que han de regresar a su país de origen porque pierden el trabajo, desahucios, comedores de Cáritas, niños que sufren el paro de sus padres, familias que viven de la pensión de los abuelos, abuelos que tienen que abandonar la residencia y volver a casa, jóvenes que regresan a la casa paterna, trabajadores interinos de hospitales que se quedan sin trabajo a los cincuenta años, profesores interinos que han de abandonar una escuela pública que ve aumentar su ratio de alumnado por clase. Todo eso a diario. Para entender esa realidad no hace falta tener formación de economista ni trabajar en un organismo europeo. “Esto es simple, querida, como un globo de luz del hotel en que vives”, como decía el poeta González Tuñón. Deberían guardarse convenientemente todas esas historias y archivarlas en una carpeta, clasificadas por países, según el orden de intervención: Portugal, Irlanda, Grecia, Italia, España. Los países castigados. Y una vez que estuvieran recogidas esas penurias individuales que expresan tanto de las consecuencias de este puñetero martirio económico, le mandaría el dosier a personas como Christine Lagarde, directora del FMI, que debe de observar desde muy lejos el desamparo en el que se encuentran muchas familias europeas del sur como para atreverse a decir que hemos de reservar la piedad para los niños africanos. O a Angela Merkel, en la que no conviene personalizar la decisión de este castigo, puesto que ella obedece a una ideología concreta, o a una idea respaldada por muchos: los países mediterráneos solo aprendemos la letra cuando nos la inculcan con sangre.

Son muchas las ocasiones en las que he escrito sobre el despilfarro español. Tantas como para que no se me pueda acusar de defender ahora lo que sin duda fue un disparate económico. Basta con salir al extranjero, pisar un aeropuerto de una ciudad europea y compararlo con la T-4 para percibir cómo el gasto en España ha sido irritante. También he defendido que la austeridad debe llegarnos a todos y que debemos enseñar a nuestros hijos de una vez por todas que los derechos no existen sin deberes. Hay que aprender a vivir de otra manera, sabiendo lo que cuesta un curso en la universidad o una visita al médico. Pero eso no tiene nada que ver con que nos vayan encogiendo la sanidad pública o empeorando el sistema educativo. Porque somos también muchos los ciudadanos que hemos trabajado duro, pagado nuestros impuestos e inculcado a nuestros hijos que nadie les debe nada y que la democracia es un ejercicio recíproco de generosidad. Hacer que una parturienta griega no tenga comadrona o que un español de casi sesenta años pierda un trabajo que es a su vez necesario en la sanidad española es hacer pagar a justos por pecadores. Cada vez que nos rebajan el sueldo sentimos como que estamos pagando la factura de esa irresponsable clase política que dilapidó el dinero de nuestros impuestos.

¡Encima!

Artículo de opinión publicado en EL PAIS (24 Junio)

Ilustración- Iker Ayestaran

Por © Iñigo Ortiz de Guzman

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , ,
A %d blogueros les gusta esto: